Este sitio se encuentra en constante actualizacion con material gráfico y textual exclusivo. La finalidad de esta Web es difundir y acercar sucesos OVNI inmortalizados en fotografias de mí autoría. Los invito a visitar esta modesta galería. Disfruten su estadia en el sitio.


LA FOTOGRAFÍA de un EXTRAÑO SER JUNTO A LOS AVIONES HA DADO LA VUELTA AL MUNDO GENERANDO DIVERSAS OPINIONES.
El hecho sucedió en el AEROCLUB MACACHÍN LA PAMPA, en 2007, y como AUTOR, aún hoy sigo recibiendo comentarios.
¿TE INTERESA CONOCER MÁS?

HISTORIAS de ENCUENTROS y VIVENCIAS contadas por PROTAGONISTAS.

Siguiendo distintas facetas de investigación sobre fenómenos OVNI, se van hilando detalles que pueden sorprender con lo inesperado. La búsqueda como método específico consolida avances, y emitiendo opiniones con criterio, se gana el respeto. Es habitual que ciertas historias logren atraer la atención. Interesado por ellas, voy sumando datos que conducen a pensar teorías y obligan a buscar antecedentes. Cuando menos se espera surgen versiones de vivencias y es necesario estar preparado para captar testimonios. Quienes han sido sorprendidos por un fenómeno inesperado, no siempre están ávidos de comentarios. Los hechos puntuales sucedidos sin distinciones, debido a las connotaciones, destacan sorpresas mayúsculas.
NO PODES DEJAR DE LEERLAS.

lunes, 7 de junio de 2010

Un curioso suceso OVNI quedó registrado en imagen junto al retrato de un fotógrafo en plena labor














OVNI. Un retrato que impacta
Enero de 2010 – San Carlos de Bariloche – Río Negro.

Al igual que un alto porcentaje de las destacadas para estudio, la foto de archivo expone presencia inadvertida por los sentidos del humano. El suceso fue captado por mí cámara y refleja en una sola foto de la serie en secuencia, la aparición concreta de una forma no acostumbrada. Por las características destacadas, el suceso obliga a pensar.
A orillas del lago Nahuel Huapi, en Bariloche, el fotógrafo retratado luce concentrado en la tarea de logar la imagen buscada. Ante la acción de la naturaleza y presto a disparar, un colega se expone al frío. Atrayentes y espectaculares olas, son motivo para fotografiar de cerca.
En los primeros días del 2010, el verano parecía no haber llegado a la región. El frío cordillerano tornaba el día desapacible y había que estar prevenido. Horas antes una nevada había cubierto las cumbres, y al momento, el cielo lucía parcialmente cubierto con techo bajo. La temperatura apenas subía unos grados y la sensación térmica se sentía por debajo de cero grado. El fuerte viento del oeste agitaba el cristalino lago verde azulado alzándolo en olas que rompían contra el declive de ripio y los pilones del puerto San Carlos.
En ese marco, mucha gente visitaba la costa para observar el espectáculo y mí colega, atraído por la acción, fue presa del bañado. Las gotas y el rociado daban de lleno en su cuerpo y equipo, y a él, parecía no importarle.
Valorando lo riesgoso y significativo de la acción, presté atención a sus actos y decidí fotografiarlo. A metros de distancia, con teleobjetivo, efectué varios disparos que reflejan la vivencia. Más tarde tuve la oportunidad de acercarme y dialogar con el protagonista, y entonces, supe que era extranjero. Le mostré parte de la serie y ante su asombro, en mal castellano, amablemente Kem me pidió copias. Escribió sus datos para contacto y a la vez, expresó que hoy continuaría con fotos de atardecer porque estaba fascinado con el paisaje argentino.
Las manifestaciones OVNI han de ser tantas que uno no alcanza a comprender razones. Su presencia es evidente y en segundo plano el fenómeno, llama a la reflexión. Advertido a simple vista y/o capturado en imagen, causan sensación. Baya uno a saber ¿De donde proceden; cómo se movilizan; qué observan; porqué razón/es están? entre cientos de interrogantes de los que al respecto, existen teorías razonables y de estilo novelesco.
Buscar e interpretar razones, para el investigador, es un examen permanente y sería un atropello arribar a conclusiones prontas, pero la continuidad de los hechos enriquece el ego. Las historias se suceden desde siempre en todos lados, y sin dudas, han de ser constantes aquí y allá.
Desde hace años estoy tras de evidencias concretas que otorguen nuevas pruebas, y en el archivo logrado, dispongo un sinnúmero con disímiles contextos de definición. Detrás del fenómeno hay desafíos con enigmas a resolver, y mis estilos, persiguen fines.
No resulta fácil interpretar hechos. Nadie es dueño de la verdad pero el esfuerzo de investigación, tiene sus frutos. Los avistamientos y testimonios surgen cuando menos se esperan y es entonces cuando hay que comenzar a atar cabos. Sin dudas el fenómeno OVNI existe y debe haber un porqué. La enorme cantidad de vinculaciones resulta interesante y el estudio de casos, se constituye en pasatiempo. Ante tantas exposiciones resulta incómodo negarlo y hay que aceptar que en cierto modo, también comparten nuestro espacio. Las presencias no son visiones, están y lo hacen notar. Es discutible, pero ante el hecho consumado, con las pruebas pertinentes, ciertas teorías se desvanecen.
Me satisface poder hablar del tema y tener siempre a mano, un abanico de posibilidades. Con logros y desventuras, durante años de investigación busco coincidencias, y lo cierto, es que siempre surgen nuevas sorpresas.
Ante los cuestionamientos lógicos, ofrezco responsabilidad limitada en mis respuestas. Hay que ser convincente con los dichos, y de lo estudiado como anormalidad en imagen, esferas de aspecto sólido y/o gaseoso, luces diurnas, formas imprecisas, captura gráfica e invisibilidad a la vista humana, y otras, hay que saber dar cuenta de acontecimientos, rastrear antecedentes y señalar corolarios con imparcialidad. El contexto de investigación es muy amplio y bajo este marco referencial me ocupa un nuevo caso.
El corolario de la foto es un fragmento de la vivencia, y esta historia, no sería posible si en la foto de las explicaciones no hubiese un OVNI. Una extraña silueta suspendida en el espacio aéreo que atrae por ser única en la secuencia. Con varios disparos en ráfaga logré capturar la acción del momento y destacar el contexto, lo que nunca pensé es que el cuadro iba a contener presencias extrañas. Un objeto que en ningún momento los observadores de la curtida aventura advirtiésemos a simple vista, y sin embargo, ha quedado plasmado en el retrato. Por su forma, lo destacado para estudio aporta nuevas características al fenómeno.
La zona de los lagos cordilleranos no escapa a las manifestaciones OVNI. En el lugar existen infinidad de leyendas con otro tenor, y en referencia al fenómeno, cientos de testimonios se suman como experiencias. Con naturalidad, un alto porcentaje de habitantes hace mención a sucesos antiguos y actuales, indica lugares, cita fechas y exhibe pruebas convincentes.
Hay muchas historias memorables que han trascendido y talvez en esta geografía, la interacción entre la naturaleza, la raza humana y las habituales presencias de procedencia desconocida, formen parte de una convivencia.
Totalmente seguro que no se trata de suciedad en el lente y/o elemento conocido en suspensión, al objeto, lo califico como no identificado y es un nuevo enigma de investigación. Fue captado casualmente, se encuentra suspendido sobre el lago, es de aspecto sólido, destaca forma y tonos de color, es huidizo, y al margen de la situación geográfica no hallo comparativos en mis archivos. A diferencia de los habituales, es un OVNI que puede desviar las aristas de investigación.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa

jueves, 3 de junio de 2010

OVNI en la tormenta de arena


Enero de 2010 Macachín La Pampa
El valor documental de la fotografía lo explica todo. El estado del tiempo del martes 5 fue motivo de retratos al aproximarse una tormenta de arena. En cercanías del Aeroclub Macachín, sin ser advertido, un extraño OVNI fue captado. La imagen atrae la atención de distintos analistas e investigadores nacionales e internacionales.

La situación climática natural de los últimos tiempos no es de las más óptimas para el agro, y al igual que en otras décadas, se suceden fenómenos naturales que llaman a la reflexión por el cambio climático. El extenso período de sequía y la falta de lluvias son características que enmarcan situación, aunque en los últimos días, la caída de algunas lluvias propició alivio.
Este martes 5 por la tarde, el pasaje de una tormenta de arena fue motivo de retratos y composición como autor. En las imágenes obtenidas puede verse el avance del fenómeno natural sobre los campos, y en una de las fotografías se advierte además, un extraño Objeto Volador No Identificado.
La fugaz presencia no fue observada a simple vista por lo que horas más tarde, al revisar el trabajo realizado en la PC, me encontré con la grata sorpresa. Un objeto de aspecto sólido y formas sugerentes, aparece en proximidad y destaca formas estilizadas y características, propias de la casuística.
La fotografía propiamente dicha se compone en el primer tercio por el suelo del campo y destaca como figura principal, un grupo de árboles y un molino ampliamente distanciados, mientras que en los dos tercios restantes se ve el cielo y su tonalidad. A media altura sobre el margen derecho, se observa suspendido al objeto cuestionado, y sin que haya otros elementos de comparación en cuadro, claramente resalta la figura de una presencia que encausa la investigación hacia la fenomenología OVNI.
Varios expertos se hicieron eco de la imagen obtenida y opinan de maneras diferentes, pero todos, destacan la excelente calidad y evidencia. Investigadores de Argentina, Chile, Bélgica y España aportaron puntos de vista. No estoy de acuerdo con todos los conceptos vertidos, pero sin embargo respeto opiniones por trayectoria y seriedad. Es su punto de vista, y como en este tema las teorías son proporcionales a la cantidad de gente que se reúna a discutir, cada cual dará fundamentos que puedan resultar convincentes.
Particularmente sigo dos ejes fundamentales para la investigación basados en la evidencia fotográfica y en argumentos aeronáuticos para demostrar que el fenómeno existe, sin que ello signifique afirmar posibles procedencias. Si el universo es infinito, existen infinitas formas de vida y otras civilizaciones inteligentes podrían estar visitando nuestro planeta, mientras que por otro lado, con alto grado de probabilidades, grandes potencias mundiales harían uso de herramientas con fines diversos.
Existen cientos de características de manifestación y fenómenos asociados con la actividad de naturaleza desconocida, y por ello, no todo lo que se relaciona y vuela es un OVNI. Este caso en particular es uno de los más claros que he logrado para el estudio, y a juzgar por sus características, la amplitud de conceptos puestos en juego llama a reflexión.
Varias comparaciones descartan naturaleza. Por comparaciones; no se trata de ave en vuelo, suciedad levantada por corriente térmica y/o un elemento arrojado al aire. La presencia es desconocida y se condice con fenomenología OVNI.
Conforme al registro digital, la foto fue tomada a las 17Hs 21min 52seg con cámara Nikon D-60, lente ajustado a 122mm, 200 ASA de sensibilidad, 5.6 de apertura diafragma y velocidad de obturación 1/400. Desde el Aeroclub local y con rumbo aproximado en 280°, se pudo registrar la única anomalía existente como evidencia.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa

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lunes, 31 de mayo de 2010

OVNIS tras vuelos de prueba.


Enero de 2009 – Pigué – Buenos Aires.

Apenas estrenado el año nuevo tuve la oportunidad de compartir varios días de trabajo en la ciudad de Pigué, Provincia de Buenos Aires.
En las instalaciones de Aero Talleres procedimos a ensamblar piezas de un avión fumigador. La nueva adquisición, había arribado depositada en un container y tras las verificaciones aduaneras correspondientes, se procedió al armado del mismo. Luego de varias jornadas bajo las órdenes de los responsables, el objetivo fue alcanzado. Para nosotros, la experiencia era nueva y previas verificaciones técnicas y de funcionamiento general, llegó la orden de rodaje a pista.

En esos días de verano las temperaturas eran elevadas y el trabajo muy intenso, pero la ansiedad por ver volar el Ag-Wagon era mayor. Es un avión específico fabricado en EEUU por Cessna y ha sido habilitado para trabajos de pulverización y siembra aérea. Su capacidad de carga y maniobrabilidad es destacable. Está equipado con instrumental de navegación básico y sistemas de seguridad adecuados para la actividad. Motor de 300 HP, hélice de paso variable y tren de aterrizaje fijo. Las barras son fuseladas, y la bomba centrífuga de accionamiento manual. Estas, son solo algunas de las características generales.

A excepción del equipo de pulverización, estaba todo armado. Superado el medio día bonaerense del 19 de enero, un nutrido grupo de expectantes, en su mayoría pilotos, nos movilizamos desde la plataforma hasta el Aeroclub Pigué. Había llegado la hora y el rodaje del avión hacia la pista, le ponía emoción al momento. Queríamos verlo volar.
Once personas a pleno sol esperábamos el resultado del primer vuelo en cielo argentino. Julio, Víctor y Guido, Alejandro (el porteño), Quique, Jorge (el Chileno), Cacho, Pablo, Pelito, Sergio y yo. Todos observando desde afuera detalles de pre-vuelo antes de aplicar potencia plena.
El avión estaba listo para volar, y sentado en la cabina quien iba a oficiar de piloto de pruebas. Julio es el dueño de la empresa aeronáutica, y como en tantas ocasiones, sería el primero en controlar una aeronave extranjera en cielo argentino.
Rugía el motor y se me puso la piel de gallina. Exactamente a las 11:10 hs registré con mí cámara Minolta Dimage Z1 la primera foto del avión rodando a cabecera. Luego, dentro de las posibilidades, distintas secuencias de ejecuciones de maniobra.
Desde el margen de pista, todos lo veíamos volar. Casi no se hablaba y cada palabra pronunciada, era un elogio. El vuelo estaba dentro de los parámetros previstos y minutos más tarde, seguro del avión que entregaba, Julio aterrizó para cambiar el mando. Solo faltaron los aplausos y atrás había quedado nuestro trabajo práctico. Todas eran satisfacciones y ahora el avión vuela. A mi amigo, no le cabía la sonrisa en su rostro.
Bastaron pocas explicaciones como adaptación. Sentado en la butaca, Horacio, se ajustó los cinturones y calzó el casco, cerró ambas puertas y movió hasta la cabecera. Posicionado sobre el eje de pista y habiendo realizado el control de rutina, la potencia a pleno se hizo notar nuevamente. Lo vimos pasar. Precavido, se fue alto y comenzó a simular maniobras sobre la vertical del aeródromo, luego fue bajando. Era su felicidad y la satisfacción de un sueño cumplido. Todos por igual, ni un minuto, quitamos nuestras miradas hasta que aterrizó. Paró el motor y continuó sentado hablando con Julio.

Los profesionales mecánicos, acostumbrados a sus rutinas, dieron el OK. Hacía calor y era hora de almorzar, pero antes de volver al hangar, mi amigo le ofreció su máquina a Víctor. No dudó y practicó su rutina. Luego vendría la comida y más comentarios. Hasta el momento, la vivencia había sido completa. En adelante tenía que ponerlo a trabajar.

En todo el proceso, mí costumbre de hacer fotos estilo secuencia documental, hizo que desde el principio registrase cada detalle. La continuidad fue importante y la sorpresa sobrevino cuando bajamos la última serie de fotos a la computadora. Varias mostraban un objeto extraño en ambas secuencias. Un OVNI había seguido de cerca los vuelos de prueba.

Establecida al pié de los cerros, la ciudad de Pigué es una urbe importante y no escapa a la aparición de OVNIS. Me lo habían anticipado, y de hecho, tiene varios registros. En el predio del Aeroclub, hace unos años aparecieron más de diez anillos marcados sobre el pasto alineados de un día para otro. El fenómeno asociado a la actividad y los cientos de testimonios, hacen pensar que es recurrente y que por algo están siempre presentes. Mucho es el material gráfico existente, fotos y publicaciones, pero en nuestro caso, además teníamos filmaciones.
Nadie advirtió presencia alguna, ni anormalidad. El resultado se ve en las fotos y en los videos. Están, vienen y se van. Una capacidad esotérica de movilidad que, como imprevisto, puso en riesgo la seguridad en vuelo.
A todos nos asombró ver como en varias oportunidades con precisión, las esferas se deslizan en descenso, se detienen bruscamente y huyen en cualquier dirección ante el avance del avión. Lo hicimos una y otra vez cuadro a cuadro intentando encontrar el detalle. Detuvimos la imagen para estimar dimensiones y distancias. Sinceramente resulta una experiencia inexplicable y asombrosa.
En las fotos, la perspectiva evidencia la presencia de un cuerpo tipo esfera de aspecto sólido. Durante el vuelo de prueba y simulación de fumigación, está detrás. Tiene reflejo de luces y sombras con tonos similares a los del avión y en comparación de proporción, no es muy grande.
Estuvo cerca y no lo vimos, pero la evidencia con que contamos descarta posibles errores técnicos de formación de imagen. Son dos las cámaras fotográficas y once pares de ojos mirando para el mismo lado.

En el supuesto caso que el OVNI apreciado en imagen fotográfica estuviese en formación con el avión, diría que la dimensión no es mayor a cincuenta centímetros. A juzgar por los tonos y la refracción de luz, bien pudo haberse posicionado por arriba del ala derecha, ya que la esfera, se encuentra en línea de vuelo y en plano superior.
La cronología resulta evidente. Su presencia es inquietante.

Conclusión:

Las manifestaciones OVNI son, quizás, una de las más controvertidas a nivel mundial. En aparente actitud inofensiva y de observación se suceden distintos casos. No es la primera vez que mis cámaras captan presencias de tipologías variadas. La actividad parece incesante y continua. El material demuestra que existen movimientos y las investigaciones suelen ser interminables. Otorgo el beneficio de la duda sobre supuestas procedencias, pero este hecho puntual, sin dudas, lo califico como una nueva manifestación OVNI. La configuración y capacidades de vuelo son muy diferentes a las acostumbradas, además de ostentar invisibilidad ante la vista humana.

martes, 22 de septiembre de 2009

Tras los restos del OVNI


Muy cerca de un pueblo, a escasos kilómetros, se encuentran evidencias de un mentado suceso OVNI.
Investigar sucesos OVNI significa darse de frente contra una serie de sensaciones. Recopilar datos, analizarlos y clasificarlos, conllevan a fijar la atención en busca de posibles conclusiones.
El dato complementario había surgido a raíz de otra investigación por mutilaciones y sonaba contundente. No era despreciable y las averiguaciones pertinentes eran positivas. En inmediaciones de una población norteña, donde también dicen observar seres, había caído un OVNI.
La evidencia es pura pero a su vez, asocia extraños silencios. El trato dispensado por los informantes es franco, pero el respeto por el dueño de la estancia parece mayor.
A decir de muchos, La Pampa hace varios años ha sido protagonista de una importante historia relacionada al fenómeno, y las presunciones de la investigación, surgen por testimonios de quienes así lo aseguran.
Hasta allí fuimos. Es día sábado, 09:30 horas y en el pueblo, invade el silencio. La mañana de Julio es fría y tras cruzar las vías del ferrocarril, en la entrada del lugar solo hay árboles y dos caminos. Al costado derecho un hombre en su terreno. Él viste ropas sucias y acarrea leña. Se ve que es un típico viejo de pueblo. Saludamos y con cierta timidez nos corresponde mientras continuamos camino a la Comisaría.
Mí amigo se baja del auto y entra con cierta confianza. Conocía al agente. En aquel lugar, solo un policía muy abrigado asoma del interior y sonríe. “¿Hay más animales mutilados o vienen tras los OVNIS?” expresó. “Veo que hoy andas acompañado”. Y entonces Quique nos presentó. El policía entusiasmado por la sorpresiva visita continuó diciendo “Anoche anduve de patrulla por los caminos con mi compañero y no vimos nada”. Sin embargo en su relato, también deslizó un cejo de temor. Los hechos sucedidos años atrás a un colega se rememoran y detallan. Tal parece, aquel profundo cañaveral encierra secretos y aún da que hablar.
La charla se extiende por minutos sobre el tema y en apuros, mí amigo pide permiso para ir al baño. “No tenemos” contestó con vergüenza. En tiempos modernos, la comisaría ubicada enfrente de la plaza, no tiene sanitario y tampoco calefacción.
Desde la entrada se percibe olor a humedad y se escucha por lo bajo la radio VHF. El viento leve del oeste se hace notar en nuestros cuerpos, el suelo de las calles se ve helado y en el terreno vecino, un solitario perro se asoma. Parece manso y no ladra. Es indiferente a las visitas.
El policía nos recuerda que es fin de semana y que la gente duerme hasta bien entrada la mañana. Incluso el intendente. Persona que buscábamos para que nos brinde precisiones del lugar donde se supone, hay restos de un OVNI. Igualmente el servidor público precisa dos posibles lugares y admite haber oído la historia. Se muestra entusiasmado y entre detalles menores nos explica que el dueño de la estancia no vive aquí y es un tanto serio.
La comunicación sirvió para elevar el ego y acrecentar las ilusiones de encontrarnos con partes de un objeto extraño, para lo cual, había que solicitar permiso a un encargado de baja estatura apodado Peter. “No lo confundan” acotó sonriente, y tras el saludo de despedida, partimos hacia San José.
Al parecer los pueblerinos respetan al dueño de la estancia, y a juzgar de algunos comentarios, se lo considera poco sociable. Un detalle para tener en cuenta y con el, la posibilidad de resistencia.
A pocos kilómetros del poblado los caminos se nos hacen difíciles para transitar. Igualmente continuamos y hasta aquel lugar, nuestras teorías invadieron diálogos. La importancia estratégica de encontrarnos con material se constituía en una necesidad que ayudaría en otras investigaciones. Sería muy importante poder encontrarlo y sin dudas, daría que hablar.
El monte de eucaliptos y otras especies es muy espeso, y tal lo expresara el servidor público, las construcciones asoman en medio de pocos pastos verdes y marrones apagados. Ver el taller, la casa del encargado y el casco principal remite a tiempos antiguos. Hay herramientas por doquier y una persona que asoma de la casilla complementa el panorama mientras el reloj avanza.
Tras la presentación de rutina, el hombre dice ser contratista y continúa su tarea. Entendemos no imagina nuestra intención, y decididos a esperar, volvemos al auto a trabar conversación.
Cerca de las 10:30 horas, pacientemente un hombre asoma su silueta montado un tordillo sudado. Presumimos es Peter. Bajamos y nos presentamos. Aquel jinete cincuentón, amable y sorprendido dijo ser el encargado. “¿Que buscan?” preguntó. Y luego, expresó vivencias nocturnas con luces que dice ver. “Estrellas que caen, meteoritos, platos voladores. Vaya uno a saber” Más de los acostumbrados relatos y experiencias que solemos recoger.
Señalando con el rebenque empuñado en la derecha dijo: “El lugar es aquel”. Vayan por la calle de acá tras, y allá en el médano donde hay un montecito, puede ser que aya algo”. Nuestros rostros sonrieron, pero el paisano petiso clavó la duda.
Nos dirigimos esperanzados. Detuvimos la marcha y presurosos cruzamos doble alambrada del ferrocarril. Imaginábamos la evidencia y a pasos agigantados partimos hacia el lugar indicado. Un único monte de álamos sobre el médano se destaca en la llanura. Está a unos 700 metros y no es muy grande. La cobertura natural contrasta con la pastura. Sin dudas, hasta aquí, es el lugar indicado.
Nuestra presencia no es ajena y los animales alertados huyen. Un lote vacuno con sus crías se ven bien alimentados, y el detalle del terreno denota claramente que en otros tiempos no ha escapado a la inundación. No dudamos y caminamos sin perder la guardia. Un toro vigila con ganas de arremeternos.
Comenzamos a palpitar el posible contacto y en la trepada, ya podemos advertir árboles caídos. Se aceleran las pulsaciones y no hablamos. La geografía acompaña y es coincidente con las descripciones. El médano irregular es único en la llanura y está inactivo sujeto por raíces de álamos. La periferia es uniforme y hacia adentro en la depresión, una notoria franja orienta troncos hacia el oeste volteados con violencia. Quebrados y quemados.
Allí, en medio de la curiosa devastación, también hay retoños que cierran el conjunto con los de mayor antigüedad, quizás contemporáneos de los caídos. Troncos esbeltos y altos sugieren haber caído por otras causas. No hay signos de intervención del hombre, y del pronto análisis, se desprenden otras teorías. Es poco probable que la acción del viento abra una estrecha brecha hacia el oeste, y además, absolutamente todos, han sido quebrados. Raro, muy raro. Los de la cresta son los más expuestos y están en pié, los de abajo, amputados.
En una misma dirección yacen cientos de árboles, pero a la vista, ningún material en concreto. La evidencia que buscábamos no está en la superficie como decían. Entran las dudas y nuestras ilusiones se derrumban. No es la primera vez.
La búsqueda continúa y al regreso, los testigos aseguran que el hecho ocurrió. El pueblo ya está en movimiento y pronto se ha corrido la voz. Es medio día y se observan pequeñas reuniones de vecinos en las calles. No disimulan. Todos nos miran al pasar y saludan. Saben que hacemos.
¿Guardarán algún secreto? Seguramente sí y no lo sabemos. Nos queda la satisfacción de ser bien recibidos y reconocidos, aunque, de momento, nuestro principal objetivo no ha sido logrado. Previamente Lily, Quique y yo habíamos reparado en detalles y tomado las precauciones necesarias confiados en hallar un material de alto valor científico.
Hoy sin embargo, solo cuenta la experiencia. No todo está perdido, y de hecho, haber estado en el lugar amerita cuento.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa