Este sitio se encuentra en constante actualizacion con material gráfico y textual exclusivo. La finalidad de esta Web es difundir y acercar sucesos OVNI inmortalizados en fotografias de mí autoría. Los invito a visitar esta modesta galería. Disfruten su estadia en el sitio.


LA FOTOGRAFÍA de un EXTRAÑO SER JUNTO A LOS AVIONES HA DADO LA VUELTA AL MUNDO GENERANDO DIVERSAS OPINIONES.
El hecho sucedió en el AEROCLUB MACACHÍN LA PAMPA, en 2007, y como AUTOR, aún hoy sigo recibiendo comentarios.
¿TE INTERESA CONOCER MÁS?

HISTORIAS de ENCUENTROS y VIVENCIAS contadas por PROTAGONISTAS.

Siguiendo distintas facetas de investigación sobre fenómenos OVNI, se van hilando detalles que pueden sorprender con lo inesperado. La búsqueda como método específico consolida avances, y emitiendo opiniones con criterio, se gana el respeto. Es habitual que ciertas historias logren atraer la atención. Interesado por ellas, voy sumando datos que conducen a pensar teorías y obligan a buscar antecedentes. Cuando menos se espera surgen versiones de vivencias y es necesario estar preparado para captar testimonios. Quienes han sido sorprendidos por un fenómeno inesperado, no siempre están ávidos de comentarios. Los hechos puntuales sucedidos sin distinciones, debido a las connotaciones, destacan sorpresas mayúsculas.
NO PODES DEJAR DE LEERLAS.

viernes, 18 de junio de 2010

ENCUENTROS CON OVNIS



Entrada la noche recibo el llamado de un amigo argumentando situación de mí interés. A su decir en el lugar donde se alojaba, una persona mayor recién arribada, comentó a los presentes el increíble suceso vivido durante el viaje. Tal parece, la repentina aparición y sorpresivo encuentro con un OVNI fue noticia.
En el desarrollo de su charla brindó detalles que logró captar la atención de los presentes, y por ende la explicación, generó una relación como testigo entrevistado.
Con cierto grado de desconfianza, pensando que se trataba de una broma más, acudí al hotel en busca de un protagonista desconocido. Presuroso, en el trayecto me hice cientos de preguntas. Llevaba preparado el grabador y la cámara de fotos, pero sin su permiso, no podría abordarlo. El marco de situación era interesante y si se tratase de una historia verídica, sin dudas la nota exclusiva iba a generar repercusión.
Finalmente, mis dudas se despejaron cuando la presentación entre ambos se hizo efectiva. Le habían advertido que llegaría pronto, y él, esperaba mí presencia. Un hombre maduro bien vestido, indicado como el doctor, me invitó a su mesa. Con el plato a medio degustar, acompañado de una gaseosa, lucía emocionado y sobrio. Respetuoso, y con manifiesta intensión de comentar una vez lo acontecido, narró en detalle el increíble suceso. Él y su profesión, los problemas con su auto, y un encuentro que a posterior, resultó similar a historias contemporáneas.

Un suceso reciente en la historia de Juan Bautista Menna, conocido técnico quiropráctico oriundo de San Nicolás, Provincia de Buenos Aires, es para destacar. Durante su traslado hacia Macachín, inesperados desperfectos en el vehículo en que se dirigía, lo obligaron a detenerse. Debido a aparentes fallas en el sistema eléctrico de su Peugeot 504, debió salirse del carril y estacionar el auto en la banquina sur de la ruta 18, a la altura del denominado “bajo salinas”. Minutos antes había emprendido el viaje desde la localidad de Doblas, y cerca de las 21 horas, fue protagonista del inesperado encuentro con un Objeto Volador No Identificado.
Visiblemente conmocionado, no solo me comentó el suceso, sino, además, me pidió que lo acompañe al lugar de los hechos. Esa misma noche, alrededor de las 23 horas arribamos al lugar indicado, y como novedad, se manifestaron luces extrañas.
Juan Bautista había trabajado todo el día y decidió emprender el regreso, pero nunca esperó que un suceso extraño lo involucrara como protagonista. A pocos kilómetros de la partida, el inconveniente ocasionaba demoras y cuando pretendió descender del vehículo para inspeccionar, advirtió sobre él, una fuerte luz.
La noche era fría, sin luna y estaba estrellado de horizonte a horizonte y esa cosa, “estaba sobre mi cabeza”, dijo textualmente. “Era redonda, de un diámetro aproximado a unos 30 metros y emitía fuerte calor”.
El objeto, según sostuvo, no solo se manifestó de manera espontánea, sino que además efectuó desplazamientos sobre la laguna en dirección al norte, disminuyó tamaño e intensidad de luz y comenzó a hacer juegos en vaivenes horizontales y verticales. Posteriormente el movimiento emprendido fue con intensidad de luz constante hacia una loma, y luego, desapareció detrás del monte de calden. No obstante, notó un fuerte resplandor que insinuaba supuesta permanencia estática.
Menna emprendió una caminata hacia la luminiscencia para ver en detalle, sin embargo la laguna impedía continuar en línea recta hacia el campo.
Siempre observando atento, comenzó a alejarse del auto en dirección al oeste para entrar al lugar, ya que pensaba, “algo había aterrizado detrás del monte”. Juan indica que hacia el oeste, a 800 metros desde donde se encontraba, existe una tranquera de acceso al lote donde supuestamente, se hallaría posado un aparato.
En el lugar de los hechos la extensión del bajo es amplia y hacia el norte, el caldenal cubre parte del horizonte, lugar desde donde minutos más tarde, surgieron dos nuevas luces con forma de conos y base redonda.
Con la idea fija de llegar al supuesto aparato, Juan Bautista emprendió la caminata en busca de la entrada, pero antes, la manifestación de ambos objetos luminosos comenzó a emitir flashes intermitentes e intensos que alumbraban el campo. Las maniobras realizadas por los aparatos eran continuas similares a las trazas de los electrocardiogramas. Ambos conos, de tamaño considerable, realizaron una especie de juego e interacción que los mostraba apuntando en varias direcciones a baja altura.
“No me asusté, eran muy bonitas. Prendían; apagaban, y no había ruido” dijo.
El detalle de la escena es por demás atrayente y no es todo. En su relato agregó: “Yo me movía y ellas también, cuando me quedaba quieto también lo hacían, entonces decidí observarlas parado en la banquina. Jugaban en el paisaje. Se veía todo”.
Intrigado y algo sorprendido con lo explícito lo consulté nuevamente y él, no dudaba. Luego que desaparecieran en el mismo lugar desde donde surgieron, volvieron a proyectar reflejos y desaparecieron. “Algo estaba allí”.
Juan, dice haber llevado consigo una linterna para alumbrarse en el camino hasta la tranquera. Cuando llegó al lugar indicado enfocó hacia adentro para ver el camino, y de acuerdo a su relato, las luces se elevaron cambiando de intensidad.
El movimiento de traslación de los OVNIS señalado por Juan Bautista, apunta al noroeste en dirección hacia la ciudad de Santa Rosa, en cuya oportunidad, se alejaron hasta desaparecer.
Gesticulando movimientos, indicó que decidió permanecer unos minutos para ver si había novedades, y como el frío se hacía sentir, volvió hacia el auto.

Muchas eran las emociones, y durante el firme relato del testigo, el contexto hacía pensar varias hipótesis. Hasta aquí, la experiencia del profesional había marcado una serie de situaciones que llaman a reflexión, pero en la continuidad del relato, reveló detalles posteriores que encierran curiosas circunstancias.

Menna no tiene noción del tiempo de espera en el punto indicado, pero sin embargo destaca que en su regreso, las luces altas del auto estaban encendidas.
El detalle me condujo a replantear la situación, pero Menna no duda y continúa.
“Con el motor detenido la batería se iba a agotar. Llegué agitado, le di a la llave y arrancó. Funcionaba todo”. Dijo.

Convencido que estaba captando un testimonio fidedigno, no quería interrumpir demasiado, sin embargo tenía en mente una serie interminable de planteos. Todo lo expuesto era muy detallado, y cuando pensaba que había arribado al final de la historia, la insistencia del relato reveló detalles posteriores.

Luego que la comprobación le resultara normal, continuó rumbo a Macachín pensando en lo acontecido, y apenas iniciada la marcha, Juan dice haber advertido por el espejo retrovisor una luz similar a la de otro vehículo en tránsito. La luz proveniente desde atrás nunca llegó y observó una evolución extraña.
“Me detuve en la banquina y después giré en U para verla de frente. Era intermitente, no cegaba. Se fue enseguida”. Acotó.

Su vivencia no habría sido única como testigo, aunque sí parecía ser exclusiva desde el centro de la escena. Juan indicó que también llegaron al lugar dos jornaleros en camión y un móvil policial. Sin precisar nombres, agregó que los trabajadores de la planta de silos y los agentes, le habrían confirmado que también avistaron el fenómeno hacia el oeste de la posición, y desde la detención por supuestas fallas eléctricas hasta el final de la historia, Menna estimó que el fenómeno duró unos 40 minutos.

Varias veces realicé las mismas preguntas y el relato resultaba convincente. La historia vivida la noche del miércoles 7 de noviembre de 2007 tuvo enlaces extras con otras contemporáneas. Y no es todo. Los detalles que Juan Bautista me confió tienen en esencia el arraigo de la sinceridad. Si bien no pude comprobar la veracidad que otras personas hayan sido testigo del mismo suceso, los agentes de seguridad no lo desmienten. Gracias a su advertencia e insistencia, aún no convencido de lo que estábamos viendo, logré en el lugar indicado la filmación de actividad lumínica extraña que sirve como prueba.
Arriesgar conclusión no es prudente y me quedo con el beneficio de la duda sobre ciertos aspectos. Es innegable que el hecho sucedió y no es único. Si bien existen diferencias, algunas características se condicen con la vivencia que al día siguiente protagonizaron Irma y Martín. El matrimonio mayor circulaba por la ruta 14 a la altura de Potrillo Oscuro y avistaron sucesos similares. La noticia fue publicada como novedad en La Pampa y contrasta con la vivencia de los policías bonaerenses en la zona rural de Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires. También el miércoles, cuatro policías de la subcomisaría de Oriente, en proximidad de Coronel Dorrego, fueron partícipes de otros dos casos similares. El teniente primero Luís Bracamonte y el subteniente Osvaldo Orellano, denunciaron haber sido protagonistas de un encuentro cercano del tercer tipo.
Sin lugar a dudas, en 24 horas, las manifestaciones OVNI fueron intensas.
Fabián Ignacio ROMANO
romanofoto@hotmail.com
www.ovnismac.blogspot.com

lunes, 14 de junio de 2010

OVNI bajo las nubes




Si partimos de la base que todo tiene una explicación, la búsqueda de respuestas debería resultar ágil, sin embargo, hay planteos que escapan al propio razonamiento.
Desde siempre las experiencias OVNI se vinculan con lo material como nexo de asociación, y si lo observado como novedad no se parece a una estructura con forma de plato volador, la falta de interés las desestima como tal.
A la hora de evaluar fotografías con supuestos OVNIS, hay que considerar una serie importante de parámetros, pero cuando además se tiene la certeza de haber visto algo sospechoso, la atención que se presta es aún mayor. Pocas veces advertidos a simple vista y en su mayoría descubiertos en imagen, los OVNIS hacen presencia.
Quizás resulte curioso pero en las manifestaciones notadas, las características de vuelo y configuraciones de formas varían, y además, se dice que el camuflaje es una constante aleatoria que los hace pasar desapercibidos.
Sabido es que el fenómeno ostenta un sinfín de manifestaciones, sin embargo para establecer coincidencias, hay que buscar causas y brindar fundamento, en cuyo caso, el beneficio de la duda otorga confusión.
Cuando se persiguen fines de investigación, la observación con ojo crítico resulta fundamental, ya que si no se presta debida atención, cualquier clase de objeto puede ser inadvertido. El ocultamiento mediante técnicas de contraste resulta útil para minimizar el impacto visual, y como práctica evasiva, es efectiva en alto porcentaje.

Es habitual que se intente desvirtuar el fenómeno haciendo comparaciones, y el hecho de haber apreciado rarezas que por evolución se condicen con presencia OVNI, pensados como tal, cualquier justificativo necesita el apoyo del marco teórico. Las estimas pueden ser comprobadas examinando detalles de lo que puede ser y no es.
A excepción de la presencia, otros parámetros han de ser evaluados para poder complementar informes, que, asociados con evidencia gráfica, resulten creíbles.
Interpretar cierta clase de anomalías no es fácil, pero quizás las disímiles sentencias logren encontrar respuestas de lo que como hecho, resulta misterioso. Hay que estar atentos ya que muchos sucesos que a primera vista aparentan ser desarrollo de un fenómeno natural, pueden tener connotaciones y sorpresas inesperadas.
A nadie llamaría la atención la formación de nubes, pero cuando el fenómeno se produce súbitamente a baja altura, avanza contra viento en superficie y desaparece, el contrasentido autoriza cuestionamientos.
Las nubes son el principal fenómeno atmosférico visible y representan un paso transitorio en el estado del agua. La evaporación de la humedad en superficie se transporta hacia los niveles superiores de la atmósfera y la condensación del vapor de agua en masas nubosas, retorna a la tierra en forma de lluvia, hielo y nieve.
Las diferencias entre formaciones nubosas derivan, en parte, de las desiguales temperaturas de condensación, y el proceso natural se sucede por actividad convectiva, entrada de frentes y/o situación orográfica.

En la secuencia fotográfica que logré obtener el día 15 de Enero en el Aeroclub General Las Heras, Provincia de Buenos Aires, la supuesta nube gris se diferencia del resto de la cobertura por altura de suspensión. La zona del aeródromo local es una llanura rodeada de chacras y en la posición, al este del aeródromo, era única en su tipo. El entorno y las condiciones del estado del tiempo local despertaron la sospecha ya que no existió continuidad en la formación, ni acumulación. El objeto presente se mantuvo estático y en menos de un minuto se esfumó.
La desconfianza sobre la presencia de un cuerpo extraño que desde el punto de observación se apreciaba en un plano inclinado aproximado a 30°, alcanzaron su confirmación mediante análisis de imágenes. Si bien el objeto es visible, el contraste con el fondo plomizo hace que pierda magnificencia, pero la definición de los filtros aplicados destaca por excelencia un objeto estilizado.

Para registrar el paisaje centré el punto de interés y utilicé disparos en ráfaga a razón de 4 fotos por segundo. Con el equipo digital previamente ajustado a 200 ASA de sensibilidad, balance de blancos para tiempo nublado, y velocidad de obturación 1/500, logré amplias referencias utilizando distancia focal de 55mm y apertura f/5.6.
La amplitud de cuadro permite ver en las fotos que lo expuesto se remite a un punto específico y no existen comparativos. El primer registro data a las 18:02:57hs, mientras que el último, con gran angular 18mm, fue a las 18:03:28 horas.

Comentado como curiosidad, conocedores del lugar indicaron que en la dirección, a 17 Km del aeródromo en línea recta, confluyen distintas líneas de alta tensión. En un predio ubicado al margen de la ruta 3, rumbo 90° desde la posición, se halla una distribuidora de energía denominada vulgarmente “Chocón Chico”.

Las acotaciones al margen de la observación sobre el ocasional descubrimiento, remite a pensar en testimonios de presencias OVNI en proximidad de torres de energía. El dato es complementario pero el detalle, es una coincidencia más.
No es la primera vez que soy testigo de un hecho fortuito y tal lo he expresado, la evolución no parece natural y es para pensar. El suceso extraño encausado dentro de la fenomenología resultó significativo y no es único, por eso creo necesario continuar la línea de investigación e intentar obtener otros detalles que aporten mayores certezas.
Lo sucedido no dista en demasía a anteriores vivencias, de las cuales, presumo se trató de evidencia OVNI.
Carhué,Septiembre de 2005 y Gral Acha en octubre del mismo año, fueron sucesos llamativos e inesperados.
Luego de notar esta clase de anormalidades comencé a prestar más atención, y en varias oportunidades, se exhibieron actitudes espontáneas semejantes.
Todas las vivencias de sucesos que pueden parecer alucinaciones, confirman la relación del último descubrimiento con anteriores. La aparición de nubes en condiciones poco propicias para su formación y el movimiento contra corriente de aire en superficie, sin dudas es intrigante. Las características físicas de esta clase de sucesos se condicen, y hace pensar que no se trata de hechos aislados. A excepción de la geográfica, y sin poder asegurar tamaño real del supuesto objeto y distancia de observación, la presencia solitaria a baja altura, puede repercutir.
Cuando se habla del tema OVNI, resulta habitual que se difundan teorías poco probables que contribuyen al descreimiento generalizado, sin embargo, la seriedad y objetividad puesta de manifiesto en la investigación, remite a evaluar cuan cerca o lejos de la verdad estamos.
Me queda claro que lo observado en estos casos no se trata de formación nubosa natural, y como tal, es un fenómeno extraño de los que no encuentro explicación.
Fabián Ignacio ROMANO
romanofoto@hotmail.com
Macachín – La Pampa

lunes, 7 de junio de 2010

Un curioso suceso OVNI quedó registrado en imagen junto al retrato de un fotógrafo en plena labor














OVNI. Un retrato que impacta
Enero de 2010 – San Carlos de Bariloche – Río Negro.

Al igual que un alto porcentaje de las destacadas para estudio, la foto de archivo expone presencia inadvertida por los sentidos del humano. El suceso fue captado por mí cámara y refleja en una sola foto de la serie en secuencia, la aparición concreta de una forma no acostumbrada. Por las características destacadas, el suceso obliga a pensar.
A orillas del lago Nahuel Huapi, en Bariloche, el fotógrafo retratado luce concentrado en la tarea de logar la imagen buscada. Ante la acción de la naturaleza y presto a disparar, un colega se expone al frío. Atrayentes y espectaculares olas, son motivo para fotografiar de cerca.
En los primeros días del 2010, el verano parecía no haber llegado a la región. El frío cordillerano tornaba el día desapacible y había que estar prevenido. Horas antes una nevada había cubierto las cumbres, y al momento, el cielo lucía parcialmente cubierto con techo bajo. La temperatura apenas subía unos grados y la sensación térmica se sentía por debajo de cero grado. El fuerte viento del oeste agitaba el cristalino lago verde azulado alzándolo en olas que rompían contra el declive de ripio y los pilones del puerto San Carlos.
En ese marco, mucha gente visitaba la costa para observar el espectáculo y mí colega, atraído por la acción, fue presa del bañado. Las gotas y el rociado daban de lleno en su cuerpo y equipo, y a él, parecía no importarle.
Valorando lo riesgoso y significativo de la acción, presté atención a sus actos y decidí fotografiarlo. A metros de distancia, con teleobjetivo, efectué varios disparos que reflejan la vivencia. Más tarde tuve la oportunidad de acercarme y dialogar con el protagonista, y entonces, supe que era extranjero. Le mostré parte de la serie y ante su asombro, en mal castellano, amablemente Kem me pidió copias. Escribió sus datos para contacto y a la vez, expresó que hoy continuaría con fotos de atardecer porque estaba fascinado con el paisaje argentino.
Las manifestaciones OVNI han de ser tantas que uno no alcanza a comprender razones. Su presencia es evidente y en segundo plano el fenómeno, llama a la reflexión. Advertido a simple vista y/o capturado en imagen, causan sensación. Baya uno a saber ¿De donde proceden; cómo se movilizan; qué observan; porqué razón/es están? entre cientos de interrogantes de los que al respecto, existen teorías razonables y de estilo novelesco.
Buscar e interpretar razones, para el investigador, es un examen permanente y sería un atropello arribar a conclusiones prontas, pero la continuidad de los hechos enriquece el ego. Las historias se suceden desde siempre en todos lados, y sin dudas, han de ser constantes aquí y allá.
Desde hace años estoy tras de evidencias concretas que otorguen nuevas pruebas, y en el archivo logrado, dispongo un sinnúmero con disímiles contextos de definición. Detrás del fenómeno hay desafíos con enigmas a resolver, y mis estilos, persiguen fines.
No resulta fácil interpretar hechos. Nadie es dueño de la verdad pero el esfuerzo de investigación, tiene sus frutos. Los avistamientos y testimonios surgen cuando menos se esperan y es entonces cuando hay que comenzar a atar cabos. Sin dudas el fenómeno OVNI existe y debe haber un porqué. La enorme cantidad de vinculaciones resulta interesante y el estudio de casos, se constituye en pasatiempo. Ante tantas exposiciones resulta incómodo negarlo y hay que aceptar que en cierto modo, también comparten nuestro espacio. Las presencias no son visiones, están y lo hacen notar. Es discutible, pero ante el hecho consumado, con las pruebas pertinentes, ciertas teorías se desvanecen.
Me satisface poder hablar del tema y tener siempre a mano, un abanico de posibilidades. Con logros y desventuras, durante años de investigación busco coincidencias, y lo cierto, es que siempre surgen nuevas sorpresas.
Ante los cuestionamientos lógicos, ofrezco responsabilidad limitada en mis respuestas. Hay que ser convincente con los dichos, y de lo estudiado como anormalidad en imagen, esferas de aspecto sólido y/o gaseoso, luces diurnas, formas imprecisas, captura gráfica e invisibilidad a la vista humana, y otras, hay que saber dar cuenta de acontecimientos, rastrear antecedentes y señalar corolarios con imparcialidad. El contexto de investigación es muy amplio y bajo este marco referencial me ocupa un nuevo caso.
El corolario de la foto es un fragmento de la vivencia, y esta historia, no sería posible si en la foto de las explicaciones no hubiese un OVNI. Una extraña silueta suspendida en el espacio aéreo que atrae por ser única en la secuencia. Con varios disparos en ráfaga logré capturar la acción del momento y destacar el contexto, lo que nunca pensé es que el cuadro iba a contener presencias extrañas. Un objeto que en ningún momento los observadores de la curtida aventura advirtiésemos a simple vista, y sin embargo, ha quedado plasmado en el retrato. Por su forma, lo destacado para estudio aporta nuevas características al fenómeno.
La zona de los lagos cordilleranos no escapa a las manifestaciones OVNI. En el lugar existen infinidad de leyendas con otro tenor, y en referencia al fenómeno, cientos de testimonios se suman como experiencias. Con naturalidad, un alto porcentaje de habitantes hace mención a sucesos antiguos y actuales, indica lugares, cita fechas y exhibe pruebas convincentes.
Hay muchas historias memorables que han trascendido y talvez en esta geografía, la interacción entre la naturaleza, la raza humana y las habituales presencias de procedencia desconocida, formen parte de una convivencia.
Totalmente seguro que no se trata de suciedad en el lente y/o elemento conocido en suspensión, al objeto, lo califico como no identificado y es un nuevo enigma de investigación. Fue captado casualmente, se encuentra suspendido sobre el lago, es de aspecto sólido, destaca forma y tonos de color, es huidizo, y al margen de la situación geográfica no hallo comparativos en mis archivos. A diferencia de los habituales, es un OVNI que puede desviar las aristas de investigación.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa

jueves, 3 de junio de 2010

OVNI en la tormenta de arena


Enero de 2010 Macachín La Pampa
El valor documental de la fotografía lo explica todo. El estado del tiempo del martes 5 fue motivo de retratos al aproximarse una tormenta de arena. En cercanías del Aeroclub Macachín, sin ser advertido, un extraño OVNI fue captado. La imagen atrae la atención de distintos analistas e investigadores nacionales e internacionales.

La situación climática natural de los últimos tiempos no es de las más óptimas para el agro, y al igual que en otras décadas, se suceden fenómenos naturales que llaman a la reflexión por el cambio climático. El extenso período de sequía y la falta de lluvias son características que enmarcan situación, aunque en los últimos días, la caída de algunas lluvias propició alivio.
Este martes 5 por la tarde, el pasaje de una tormenta de arena fue motivo de retratos y composición como autor. En las imágenes obtenidas puede verse el avance del fenómeno natural sobre los campos, y en una de las fotografías se advierte además, un extraño Objeto Volador No Identificado.
La fugaz presencia no fue observada a simple vista por lo que horas más tarde, al revisar el trabajo realizado en la PC, me encontré con la grata sorpresa. Un objeto de aspecto sólido y formas sugerentes, aparece en proximidad y destaca formas estilizadas y características, propias de la casuística.
La fotografía propiamente dicha se compone en el primer tercio por el suelo del campo y destaca como figura principal, un grupo de árboles y un molino ampliamente distanciados, mientras que en los dos tercios restantes se ve el cielo y su tonalidad. A media altura sobre el margen derecho, se observa suspendido al objeto cuestionado, y sin que haya otros elementos de comparación en cuadro, claramente resalta la figura de una presencia que encausa la investigación hacia la fenomenología OVNI.
Varios expertos se hicieron eco de la imagen obtenida y opinan de maneras diferentes, pero todos, destacan la excelente calidad y evidencia. Investigadores de Argentina, Chile, Bélgica y España aportaron puntos de vista. No estoy de acuerdo con todos los conceptos vertidos, pero sin embargo respeto opiniones por trayectoria y seriedad. Es su punto de vista, y como en este tema las teorías son proporcionales a la cantidad de gente que se reúna a discutir, cada cual dará fundamentos que puedan resultar convincentes.
Particularmente sigo dos ejes fundamentales para la investigación basados en la evidencia fotográfica y en argumentos aeronáuticos para demostrar que el fenómeno existe, sin que ello signifique afirmar posibles procedencias. Si el universo es infinito, existen infinitas formas de vida y otras civilizaciones inteligentes podrían estar visitando nuestro planeta, mientras que por otro lado, con alto grado de probabilidades, grandes potencias mundiales harían uso de herramientas con fines diversos.
Existen cientos de características de manifestación y fenómenos asociados con la actividad de naturaleza desconocida, y por ello, no todo lo que se relaciona y vuela es un OVNI. Este caso en particular es uno de los más claros que he logrado para el estudio, y a juzgar por sus características, la amplitud de conceptos puestos en juego llama a reflexión.
Varias comparaciones descartan naturaleza. Por comparaciones; no se trata de ave en vuelo, suciedad levantada por corriente térmica y/o un elemento arrojado al aire. La presencia es desconocida y se condice con fenomenología OVNI.
Conforme al registro digital, la foto fue tomada a las 17Hs 21min 52seg con cámara Nikon D-60, lente ajustado a 122mm, 200 ASA de sensibilidad, 5.6 de apertura diafragma y velocidad de obturación 1/400. Desde el Aeroclub local y con rumbo aproximado en 280°, se pudo registrar la única anomalía existente como evidencia.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa

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lunes, 31 de mayo de 2010

OVNIS tras vuelos de prueba.


Enero de 2009 – Pigué – Buenos Aires.

Apenas estrenado el año nuevo tuve la oportunidad de compartir varios días de trabajo en la ciudad de Pigué, Provincia de Buenos Aires.
En las instalaciones de Aero Talleres procedimos a ensamblar piezas de un avión fumigador. La nueva adquisición, había arribado depositada en un container y tras las verificaciones aduaneras correspondientes, se procedió al armado del mismo. Luego de varias jornadas bajo las órdenes de los responsables, el objetivo fue alcanzado. Para nosotros, la experiencia era nueva y previas verificaciones técnicas y de funcionamiento general, llegó la orden de rodaje a pista.

En esos días de verano las temperaturas eran elevadas y el trabajo muy intenso, pero la ansiedad por ver volar el Ag-Wagon era mayor. Es un avión específico fabricado en EEUU por Cessna y ha sido habilitado para trabajos de pulverización y siembra aérea. Su capacidad de carga y maniobrabilidad es destacable. Está equipado con instrumental de navegación básico y sistemas de seguridad adecuados para la actividad. Motor de 300 HP, hélice de paso variable y tren de aterrizaje fijo. Las barras son fuseladas, y la bomba centrífuga de accionamiento manual. Estas, son solo algunas de las características generales.

A excepción del equipo de pulverización, estaba todo armado. Superado el medio día bonaerense del 19 de enero, un nutrido grupo de expectantes, en su mayoría pilotos, nos movilizamos desde la plataforma hasta el Aeroclub Pigué. Había llegado la hora y el rodaje del avión hacia la pista, le ponía emoción al momento. Queríamos verlo volar.
Once personas a pleno sol esperábamos el resultado del primer vuelo en cielo argentino. Julio, Víctor y Guido, Alejandro (el porteño), Quique, Jorge (el Chileno), Cacho, Pablo, Pelito, Sergio y yo. Todos observando desde afuera detalles de pre-vuelo antes de aplicar potencia plena.
El avión estaba listo para volar, y sentado en la cabina quien iba a oficiar de piloto de pruebas. Julio es el dueño de la empresa aeronáutica, y como en tantas ocasiones, sería el primero en controlar una aeronave extranjera en cielo argentino.
Rugía el motor y se me puso la piel de gallina. Exactamente a las 11:10 hs registré con mí cámara Minolta Dimage Z1 la primera foto del avión rodando a cabecera. Luego, dentro de las posibilidades, distintas secuencias de ejecuciones de maniobra.
Desde el margen de pista, todos lo veíamos volar. Casi no se hablaba y cada palabra pronunciada, era un elogio. El vuelo estaba dentro de los parámetros previstos y minutos más tarde, seguro del avión que entregaba, Julio aterrizó para cambiar el mando. Solo faltaron los aplausos y atrás había quedado nuestro trabajo práctico. Todas eran satisfacciones y ahora el avión vuela. A mi amigo, no le cabía la sonrisa en su rostro.
Bastaron pocas explicaciones como adaptación. Sentado en la butaca, Horacio, se ajustó los cinturones y calzó el casco, cerró ambas puertas y movió hasta la cabecera. Posicionado sobre el eje de pista y habiendo realizado el control de rutina, la potencia a pleno se hizo notar nuevamente. Lo vimos pasar. Precavido, se fue alto y comenzó a simular maniobras sobre la vertical del aeródromo, luego fue bajando. Era su felicidad y la satisfacción de un sueño cumplido. Todos por igual, ni un minuto, quitamos nuestras miradas hasta que aterrizó. Paró el motor y continuó sentado hablando con Julio.

Los profesionales mecánicos, acostumbrados a sus rutinas, dieron el OK. Hacía calor y era hora de almorzar, pero antes de volver al hangar, mi amigo le ofreció su máquina a Víctor. No dudó y practicó su rutina. Luego vendría la comida y más comentarios. Hasta el momento, la vivencia había sido completa. En adelante tenía que ponerlo a trabajar.

En todo el proceso, mí costumbre de hacer fotos estilo secuencia documental, hizo que desde el principio registrase cada detalle. La continuidad fue importante y la sorpresa sobrevino cuando bajamos la última serie de fotos a la computadora. Varias mostraban un objeto extraño en ambas secuencias. Un OVNI había seguido de cerca los vuelos de prueba.

Establecida al pié de los cerros, la ciudad de Pigué es una urbe importante y no escapa a la aparición de OVNIS. Me lo habían anticipado, y de hecho, tiene varios registros. En el predio del Aeroclub, hace unos años aparecieron más de diez anillos marcados sobre el pasto alineados de un día para otro. El fenómeno asociado a la actividad y los cientos de testimonios, hacen pensar que es recurrente y que por algo están siempre presentes. Mucho es el material gráfico existente, fotos y publicaciones, pero en nuestro caso, además teníamos filmaciones.
Nadie advirtió presencia alguna, ni anormalidad. El resultado se ve en las fotos y en los videos. Están, vienen y se van. Una capacidad esotérica de movilidad que, como imprevisto, puso en riesgo la seguridad en vuelo.
A todos nos asombró ver como en varias oportunidades con precisión, las esferas se deslizan en descenso, se detienen bruscamente y huyen en cualquier dirección ante el avance del avión. Lo hicimos una y otra vez cuadro a cuadro intentando encontrar el detalle. Detuvimos la imagen para estimar dimensiones y distancias. Sinceramente resulta una experiencia inexplicable y asombrosa.
En las fotos, la perspectiva evidencia la presencia de un cuerpo tipo esfera de aspecto sólido. Durante el vuelo de prueba y simulación de fumigación, está detrás. Tiene reflejo de luces y sombras con tonos similares a los del avión y en comparación de proporción, no es muy grande.
Estuvo cerca y no lo vimos, pero la evidencia con que contamos descarta posibles errores técnicos de formación de imagen. Son dos las cámaras fotográficas y once pares de ojos mirando para el mismo lado.

En el supuesto caso que el OVNI apreciado en imagen fotográfica estuviese en formación con el avión, diría que la dimensión no es mayor a cincuenta centímetros. A juzgar por los tonos y la refracción de luz, bien pudo haberse posicionado por arriba del ala derecha, ya que la esfera, se encuentra en línea de vuelo y en plano superior.
La cronología resulta evidente. Su presencia es inquietante.

Conclusión:

Las manifestaciones OVNI son, quizás, una de las más controvertidas a nivel mundial. En aparente actitud inofensiva y de observación se suceden distintos casos. No es la primera vez que mis cámaras captan presencias de tipologías variadas. La actividad parece incesante y continua. El material demuestra que existen movimientos y las investigaciones suelen ser interminables. Otorgo el beneficio de la duda sobre supuestas procedencias, pero este hecho puntual, sin dudas, lo califico como una nueva manifestación OVNI. La configuración y capacidades de vuelo son muy diferentes a las acostumbradas, además de ostentar invisibilidad ante la vista humana.

martes, 22 de septiembre de 2009

Tras los restos del OVNI


Muy cerca de un pueblo, a escasos kilómetros, se encuentran evidencias de un mentado suceso OVNI.
Investigar sucesos OVNI significa darse de frente contra una serie de sensaciones. Recopilar datos, analizarlos y clasificarlos, conllevan a fijar la atención en busca de posibles conclusiones.
El dato complementario había surgido a raíz de otra investigación por mutilaciones y sonaba contundente. No era despreciable y las averiguaciones pertinentes eran positivas. En inmediaciones de una población norteña, donde también dicen observar seres, había caído un OVNI.
La evidencia es pura pero a su vez, asocia extraños silencios. El trato dispensado por los informantes es franco, pero el respeto por el dueño de la estancia parece mayor.
A decir de muchos, La Pampa hace varios años ha sido protagonista de una importante historia relacionada al fenómeno, y las presunciones de la investigación, surgen por testimonios de quienes así lo aseguran.
Hasta allí fuimos. Es día sábado, 09:30 horas y en el pueblo, invade el silencio. La mañana de Julio es fría y tras cruzar las vías del ferrocarril, en la entrada del lugar solo hay árboles y dos caminos. Al costado derecho un hombre en su terreno. Él viste ropas sucias y acarrea leña. Se ve que es un típico viejo de pueblo. Saludamos y con cierta timidez nos corresponde mientras continuamos camino a la Comisaría.
Mí amigo se baja del auto y entra con cierta confianza. Conocía al agente. En aquel lugar, solo un policía muy abrigado asoma del interior y sonríe. “¿Hay más animales mutilados o vienen tras los OVNIS?” expresó. “Veo que hoy andas acompañado”. Y entonces Quique nos presentó. El policía entusiasmado por la sorpresiva visita continuó diciendo “Anoche anduve de patrulla por los caminos con mi compañero y no vimos nada”. Sin embargo en su relato, también deslizó un cejo de temor. Los hechos sucedidos años atrás a un colega se rememoran y detallan. Tal parece, aquel profundo cañaveral encierra secretos y aún da que hablar.
La charla se extiende por minutos sobre el tema y en apuros, mí amigo pide permiso para ir al baño. “No tenemos” contestó con vergüenza. En tiempos modernos, la comisaría ubicada enfrente de la plaza, no tiene sanitario y tampoco calefacción.
Desde la entrada se percibe olor a humedad y se escucha por lo bajo la radio VHF. El viento leve del oeste se hace notar en nuestros cuerpos, el suelo de las calles se ve helado y en el terreno vecino, un solitario perro se asoma. Parece manso y no ladra. Es indiferente a las visitas.
El policía nos recuerda que es fin de semana y que la gente duerme hasta bien entrada la mañana. Incluso el intendente. Persona que buscábamos para que nos brinde precisiones del lugar donde se supone, hay restos de un OVNI. Igualmente el servidor público precisa dos posibles lugares y admite haber oído la historia. Se muestra entusiasmado y entre detalles menores nos explica que el dueño de la estancia no vive aquí y es un tanto serio.
La comunicación sirvió para elevar el ego y acrecentar las ilusiones de encontrarnos con partes de un objeto extraño, para lo cual, había que solicitar permiso a un encargado de baja estatura apodado Peter. “No lo confundan” acotó sonriente, y tras el saludo de despedida, partimos hacia San José.
Al parecer los pueblerinos respetan al dueño de la estancia, y a juzgar de algunos comentarios, se lo considera poco sociable. Un detalle para tener en cuenta y con el, la posibilidad de resistencia.
A pocos kilómetros del poblado los caminos se nos hacen difíciles para transitar. Igualmente continuamos y hasta aquel lugar, nuestras teorías invadieron diálogos. La importancia estratégica de encontrarnos con material se constituía en una necesidad que ayudaría en otras investigaciones. Sería muy importante poder encontrarlo y sin dudas, daría que hablar.
El monte de eucaliptos y otras especies es muy espeso, y tal lo expresara el servidor público, las construcciones asoman en medio de pocos pastos verdes y marrones apagados. Ver el taller, la casa del encargado y el casco principal remite a tiempos antiguos. Hay herramientas por doquier y una persona que asoma de la casilla complementa el panorama mientras el reloj avanza.
Tras la presentación de rutina, el hombre dice ser contratista y continúa su tarea. Entendemos no imagina nuestra intención, y decididos a esperar, volvemos al auto a trabar conversación.
Cerca de las 10:30 horas, pacientemente un hombre asoma su silueta montado un tordillo sudado. Presumimos es Peter. Bajamos y nos presentamos. Aquel jinete cincuentón, amable y sorprendido dijo ser el encargado. “¿Que buscan?” preguntó. Y luego, expresó vivencias nocturnas con luces que dice ver. “Estrellas que caen, meteoritos, platos voladores. Vaya uno a saber” Más de los acostumbrados relatos y experiencias que solemos recoger.
Señalando con el rebenque empuñado en la derecha dijo: “El lugar es aquel”. Vayan por la calle de acá tras, y allá en el médano donde hay un montecito, puede ser que aya algo”. Nuestros rostros sonrieron, pero el paisano petiso clavó la duda.
Nos dirigimos esperanzados. Detuvimos la marcha y presurosos cruzamos doble alambrada del ferrocarril. Imaginábamos la evidencia y a pasos agigantados partimos hacia el lugar indicado. Un único monte de álamos sobre el médano se destaca en la llanura. Está a unos 700 metros y no es muy grande. La cobertura natural contrasta con la pastura. Sin dudas, hasta aquí, es el lugar indicado.
Nuestra presencia no es ajena y los animales alertados huyen. Un lote vacuno con sus crías se ven bien alimentados, y el detalle del terreno denota claramente que en otros tiempos no ha escapado a la inundación. No dudamos y caminamos sin perder la guardia. Un toro vigila con ganas de arremeternos.
Comenzamos a palpitar el posible contacto y en la trepada, ya podemos advertir árboles caídos. Se aceleran las pulsaciones y no hablamos. La geografía acompaña y es coincidente con las descripciones. El médano irregular es único en la llanura y está inactivo sujeto por raíces de álamos. La periferia es uniforme y hacia adentro en la depresión, una notoria franja orienta troncos hacia el oeste volteados con violencia. Quebrados y quemados.
Allí, en medio de la curiosa devastación, también hay retoños que cierran el conjunto con los de mayor antigüedad, quizás contemporáneos de los caídos. Troncos esbeltos y altos sugieren haber caído por otras causas. No hay signos de intervención del hombre, y del pronto análisis, se desprenden otras teorías. Es poco probable que la acción del viento abra una estrecha brecha hacia el oeste, y además, absolutamente todos, han sido quebrados. Raro, muy raro. Los de la cresta son los más expuestos y están en pié, los de abajo, amputados.
En una misma dirección yacen cientos de árboles, pero a la vista, ningún material en concreto. La evidencia que buscábamos no está en la superficie como decían. Entran las dudas y nuestras ilusiones se derrumban. No es la primera vez.
La búsqueda continúa y al regreso, los testigos aseguran que el hecho ocurrió. El pueblo ya está en movimiento y pronto se ha corrido la voz. Es medio día y se observan pequeñas reuniones de vecinos en las calles. No disimulan. Todos nos miran al pasar y saludan. Saben que hacemos.
¿Guardarán algún secreto? Seguramente sí y no lo sabemos. Nos queda la satisfacción de ser bien recibidos y reconocidos, aunque, de momento, nuestro principal objetivo no ha sido logrado. Previamente Lily, Quique y yo habíamos reparado en detalles y tomado las precauciones necesarias confiados en hallar un material de alto valor científico.
Hoy sin embargo, solo cuenta la experiencia. No todo está perdido, y de hecho, haber estado en el lugar amerita cuento.
Fabián Ignacio ROMANO
Macachín – La Pampa